Comunicación cultural

NOVES VIES

Saborear colores, ver sonidos o sentir la caricia de un sabor son algunas de las experiencias que desarrollan las personas con sinestesia, cada una de ellas de una forma concreta y diferente. Estas variaciones en la percepción se activan involuntaria y automáticamente de manera adicional a la común en respuesta a estímulos concretos. Aunque no es considerada una condición patológica, su carácter inusual y en muchos casos perturbador, han hecho de la sinestesia un tema recurrente a tratar desde la psicología y la neurociencia. En esta ocasión, el proyecto Noves Vies nos permitirá aproximarnos a la sinestesia desde el arte.

Su artífice, le artista Valentina Gaia Lops es una persona sinestésica que experimenta cruces sensoriales entre sonidos y sensaciones táctiles. Inspirade en su propio caso, Lops nos presenta una instalación inmersiva que transforma las palabras en sonidos. El elemento central de la instalación es una máquina de escribir mecánica intervenida con tecnología MIDI. Al ser utilizada por el público de la exposición, esta máquina activa sonidos pregrabados capturados en las inmediaciones del centro cultural, junto a fragmentos de relatos de los habitantes del barrio. Estos sonidos, emitidos mediante un sistema de cuadrifonía, crean una experiencia envolvente que invita a los visitantes a percibir el entorno desde una perspectiva intuitiva, corporal y multisensorial.

Lops, nacide en Milán y residente en Barcelona desde 2022, ha desarrollado una trayectoria artistica socialmente comprometida en la que las relaciones entre el arte, la educación y el territorio son una preocupación constante. Su enfoque combina danza, artes visuales, fotografía y performance, empleando métodos transdisciplinarios y participativos para desafiar narrativas dominantes y abrir nuevas posibilidades de significación. Su obra se centra en la relación entre cuerpo y territorio, buscando crear espacios donde las voces disidentes encuentren cabida a través de prácticas colectivas y una política del cuidado.

La creación del paisaje sonoro de Noves Vies fue posible gracias a un proceso previo de inmersión profunda en la vida comunitaria del barrio. Durante esta etapa, le artista colaboró con comunidades intergeneracionales, registrando tanto voces humanas y no humanas como los sonidos de la naturaleza y los ecos de la ciudad. A través de activaciones y talleres, se exploró el espacio urbano desde múltiples perspectivas. Inspirada en la psicogeografía, una práctica situacionista que investiga la influencia del entorno en nuestras emociones y comportamientos, Lops propuso dinámicas que permitieron a los vecinos recorrer el barrio de manera intuitiva y sensorial, conectando afectivamente con su entorno y descubriendo nuevas maneras de habitar el espacio.

El concepto de psicogeografía también sirve como marco teórico para reflexionar sobre la accesibilidad del espacio urbano, abordando las necesidades particulares de las personas con diversidad sensorial. Para darle este enfoque a su trabajo, Lops se nutre de las aportaciones del investigador Alberto Vanolo, especialmente a través de su libro La città autistica (2024) donde el autor promueve una actitud positiva hacia la neurodiversidad. En este contexto, Noves Vies propone alternativas inclusivas y anticapacitistas que destacan la dimensión sonora como una herramienta para pensar de manera diferente la ciudad y sus posibilidades. Al explorar la ciudad a través del sonido, se abren nuevas vías para experimentar y comprender el espacio público que enriquecen la manera en la que nos relacionamos con nuestro paisaje cotidiano.

Otro elemento clave de la instalación es la escritura asémica, un tipo de escritura sin un significado semántico fijo. Al presionar las teclas de la máquina de escribir, los sonidos se traducen en trazas visuales plasmadas en el papel, generando un proceso creativo abierto a la interpretación subjetiva. Esta práctica, que cuestiona la relación entre lenguaje, imagen y sonido, ha sido usada por poetas y artistas como Federico Federici, referente internacional de la poesía asémica. Así, la escritura se convierte en una experiencia espontánea y sensorial, donde las reglas convencionales del lenguaje ceden el paso a una exploración emocional y personal. En Noves Vies, la escritura deja de ser un acto de comunicación literal para convertirse en un viaje poético guiado por la intuición.

La obra gráfica que se irá generando colectiva y azarosamente a partir de las trazas en el papel replantea el concepto de archivo, presentándolo como un espacio vivo y en constante transformación. Al permitir que los sonidos del barrio se conviertan en textos espontáneos, la obra invita a una experiencia de co-creación en la que las sensaciones y acciones de la comunidad dan forma a su propio relato colectivo. De esta manera, la psicogeografía y la escritura asémica se entrelazan para abrir nuevas vías de conexión con el territorio, donde la deriva y la exploración autodeterminada generan una comprensión más libre y personal del espacio urbano.

Además de la instalación, el proyecto Noves Vies contempla la programación de una serie de talleres abiertos al público, enfocados en la poesía visual y sonora y la expresión corporal, que se llevarán a cabo durante el tiempo que dure la exposición. Estos talleres, impartidos por Lops, explorarán la conexión cuerpo-espacio desde una lógica sinestésica y multisensorial, así como la composición instantánea para despertar la creatividad y la intuición. La intención es ofrecer una espacio de experimentación lúdico y educativo, donde las acciones sin un patrón fijo permitan descubrir a los participantes nuevas formas de sentir y expresarse.

En definitiva, este proyecto nos invita a reconsiderar la dimensión sonora como un generador de memoria, reflexión y nuevas narrativas urbanas, potenciando la idea de comunidad con agencia para construir sus propios relatos a partir de la sensibilidad, al mismo tiempo que promueve la creación de espacios más accesibles y significativos para quienes los habitan. Al activar los sentidos de manera inesperada, Noves Vies desafía nuestras percepciones habituales y nos conduce hacia una experiencia más rica, inclusiva y sensible del mundo que nos rodea. Esta invitación a redescubrir el entorno fomenta una comunicación más diversa entre las personas y el lugar que habitan y comparten, donde las emociones y la exploración multisensorial enriquecen nuestra comprensión de la realidad.

*Publicado originalmente como hoja de sala para la exposición Noves Vies de Valentina Gaia Lops, dentro del ciclo Temporals que aproxima el arte contemporáneo a los barrios de Barcelona.